Durante varios
años la Provincia Inmaculada (España) ha manifestado
un espíritu misionero con la participación activa
de sus miembros en otros continentes como África Asia.
Una nueva
etapa misionera comienza para la provincia Inmaculada, e inició
con la invitación de parte de Monseñor Orbe, Sacerdote
de la congregación de los Padres pasionista, prelado de Moyobamba
(Perú). El encuentro tuvo lugar durante los meses de agosto-
septiembre de 1977, quien manifestó su deseo de contar con
la presencia de las hermanas Pasionistas en su Diócesis.
Contemporáneamente
llegaron varias invitaciones de otras diócesis para misionar
el Continente Latinoamericano: Chile, Bolivia, Argentina, etc. Igualmente
en Agosto de 1978 el Padre Roman Elexpuru, vicario regional de los
Pasionistas en Colombia, expuso a la provincial Sor María
José Murua, un posible plan misionero adecuado a sus deseos
y posibilidades que respondieran al Carisma y Misión.
Accediendo
a las propuestas de Monseñor Orbe y del Padre Roman Elexpuru,
la Reverendísima Madre General Sor Eduarda Achille y la provincial
Sor María José Murua, decidieron ver de cerca los
lugares más adecuados y de mayor necesidad misionera para
concretar con mayor claridad y precisión el sitio donde realizar
la fundación; motivo por el cual viajaron a Colombia desde
Madrid. Llegaron a Bogotá el 17 de Octubre de 1978. Allí
les recibió el Padre Roman Elexpuru, quien les llevó
a visitar la Diócesis del Facatativa, Monseñor Velásquez
les ofreció varias posibilidades misioneras en Yacopi, La
Palma, Guayabales y Sabayoque. En Bogotá visitaron algunos
barrios marginados.
Después
viajaron a la ciudad de Medellín donde las esperaban los
padres Pasionistas. El Padre Xenón Uriguen C.P. les en contacto
con la asociación “FE Y ALEGRIA”; movimiento que trabaja
en el desarrollo de los barrios populares en Suramérica.
Acompañados del director de dicha asociación y de
la secretaria ejecutiva Madre Aurora de la Fuente, (Siervas de San
José) visitaron los barrios Guadalupe, París y Niquia
en las periferias de la ciudad.
En la
búsqueda de ubicar el lugar para la fundación decidieron
visitar las ciudades de: Pereira y a Bucaramanga, poniéndose
en comunicación con los respectivos Obispos.
Luego
de este recorrido por Colombia partieron para Lima (Perú),
donde les esperaba el vicario de la misión: Padre Mauro y
el Hermano Jesús María, con los cuales visitaron varias
comunidades Pasionistas.
El 1 de
noviembre de 1978, Parten para la selva en Moyobamba, donde les
esperaba Monseñor Orbe quien les acompaña a visitar
los llamados “Pueblos Nuevos”. Finalmente llegaron al departamento
de San Martín, Morales y Tabaloso, lugares que inicialmente
él había ofrecido para la fundación.
Después de visitar los lugares, partieron para Brasil, donde
las hermanas les recibieron con alegría y ofrecieron su colaboración,
con una religiosa para la nueva fundación.
Con este recorrido, estudiadas las numeros as posibilidades de trabajo
misionero y la capacidad de abarcarlas, decidieron fundar en uno
de los barrios más pobres y desatendidos de la periferia
de Medellín - Colombia, en el barrio Robledo Aures.
Las hermanas
que conformarán la nueva fundación serán: Sor
María Loreta Gabilondo, Sor Ana Olga Ezguerra, Sor Ana María
Tomas (brasilera), Sor María Concepción Aranceta y
Sor Amparo Quintana; quienes partirán a mediados de junio
de 1979 hacia Colombia y se dedicarán a la promoción
humana, sociocultural y religiosa, empezando por crear una escuela
y acogiendo a los niños abandonados.
En Abril
2 de 1979 con motivo de esta fundación en Colombia, la Reverendísima
Madre General Sor Eduarda Achille, ha invitado al grupo de hermanas
a Roma, para recibir del Santo Padre Juan Pablo II una bendición
especial.
La Reverenda
Provincial Sor María José Murua viaja a Colombia con
anterioridad para entrevistarse con Monseñor Alfonso López
Trujillo obispo de Medellín. El día 15 de Junio de
1979 tienen el encuentro para formalizar el permiso de fundación;
él les prometió su apoyo espiritual y la ayuda material.
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El día
20 de Junio de 1979 parten del aeropuerto de Barajas-Madrid hacia
Colombia, las hermanas a quienes se les ha encomendado la nueva
misión. A las 7:00 de la mañana del día siguiente
llegan a Medellín, donde las esperan la provincial Sor María
José Murua, el Padre Juan Manuel Santa María C.P.
y la secretaria ejecutiva de “FE Y ALEGRIA” Madre Aurora de la Fuente.
Del aeropuerto se trasladaron a la casa de los padres Pasionistas
en el barrio La Castellana, donde fueron bien acogidas.
En la tarde se trasladaron al municipio de Caldas a una residencia
provisional, a 20 kilómetros de la ciudad de Medellín
en donde funcionaba una guardería de 120 niños; misión
que asumieron desde su llegada.
Para darles
la bienvenida oficial e integrarlas en esta nueva misión
el presidente nacional de “FE Y ALEGRIA” Padre José María
Vélez S.J., y la Madre Aurora de la Fuente, visitan a las
hermanas, el día 23 de Junio y luego de compartir con ellas
les invitaron a conocer otra obra del mismo movimiento, ubicada
en el barrio “Popular II”.
Su misión es la de ayudar al pueblo para que sea capaz de
su autopromoción humana y cristiana, escoge la educación
como principal fuerza liberadora de la ignorancia, la miseria y
la opresión. Lucha por ofrecer al pueblo todos los niveles
de educación. Prosigue su política de austeridad de
audacia reflexiva y de defensa de la justicia educativa. “FE Y ALEGRIA”
tiene una firme voluntad de servir a la verdad y al Evangelio. Esta
institución esta consciente y entrañablemente unida
a la Fe Divina, a la Fe Humana y a la Fe en el Futuro, al optimismo
creador y a la alegría terrena y trascendente.
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| Si
el Señor no Construye la Casa en Vano se Cansan los
Albañiles.»
(Sal. 126,1)
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El
día 24 de Junio de 1979 nace una nueva esperanza para la
comunidad del barrio Aures, con la visita de las Hermanas Pasionistas
de San Pablo de la Cruz, acompañadas por el Padre Luis y
la Madre Aurora, quienes las conducen al sector para que conozcan
la realidad del mismo; recibiendo la acogida de la población
y de los dirigentes de la acción comunal. ¡Una sensación
de felicidad inundaba sus corazones; era como si cada tugurio reflejara
el ideal por el cual venían y les animara a entregarse con
amor incondicional a los pobres, como lo hizo Cristo; sin embargo,
continuaban su trabajo en la guardería de Caldas cuya directora
era la Hermana Amparo Quintana, nombrada por la Madre Aurora y apoyadas
por el Padre Eugenio Londoño, párroco de la comunidad
y algunos benefactores entre quienes destacamos a la señorita
Inés Saldarriaga.
Pasa el tiempo, las hermanas van descubriendo novedades y conociendo
los programas del movimiento Fe y alegría en los barrios
marginados; participan en misiones populares en veredas y pueblos
cercanos, en encuentros juveniles con los padres y formandos pasionistas.
La experiencia de la providencia Divina era un signo evidente de
que es Dios quien preparaba el camino y les conducía por
él, así lo vivieron con la llegada de la Hermana Ana
Olga Ezguerra el 11 de Julio de 1979 quien venía para reforzar
la naciente fundación y el nombramiento como jardinera de
la guardería, a la hermana Concepción Aranceta.
El
deseo de volver al Barrio Aures para irradiar la fuerza de la Cruz
entre los oprimidos se empezaba a perfilar en medio de luchas y
muchos momentos de espera; es así como en Agosto del 79,
bajo la dirección del Arquitecto Ricardo Arenas y la Madre
Aurora de la Fuente, se dio inicio a la construcción de la
Escuela Fe y Alegría, la cual, funcionaba provisionalmente
en una casa alquilada, propiedad de cadena radial RCN, situada en
el barrio Bello Horizonte; este proyecto fue financiado por el movimiento
Fe y Alegría en un terreno de tres hectáreas, donado
por los padres Claretianos.
Superando
las dificultades por falta de agua, luz y carreteras en el barrio,
la obra seguía su curso; mientras tanto unas hermanas continuaban
su labor educativa en el Municipio de Caldas y otra de ellas se
dirigía al barrio Santo Domingo en la ciudad de Medellín,
para ejercer como educadora, ayudando al sostenimiento económico
de la comunidad.
Convencidas
de que era el Espíritu de Dios quien guiaba esta fundación
y suscitaría las vocaciones pasionistas en tierra Colombiana;
el día 20 de Noviembre del mismo año, se adquiere
la primera casa ubicada en el barrio Robledo. La compra es una donación
completa de la Provincia Española. Esta propiedad pertenecía
a la corporación SINO Evangélico Luterano del Wisconsin
de Colombia cuyo representante era el Señor Roger J. Sprain.
Será la casa Madre, acogerá a las jóvenes para
la Formación y estará bajo la protección de
San Pablo De La Cruz.
El
25 de Noviembre dos hermanas se trasladan para ocupar la nueva residencia,
mientras que las otras dos permanecen en Caldas hasta culminar el
año escolar, fecha en la cual dejarán este lugar para
conformar una sola comunidad en Medellín.
Para la primera Navidad en Colombia, llega la Hna. Milagros Gabilondo,
como superiora; entre tanto dos de las hermanas participarán
en la misión en una de las veredas del Municipio de Caldas.
El día 24 de Diciembre se encuentra reunida la comunidad
y con los padres pasionistas celebran la navidad en familia. El
fin de año y la llegada del nuevo, lo viven en intimidad
familiar, en medio de nostalgias y alegrías teniendo presente
a todos sus familiares, amigos y bienhechores que durante este tiempo
han sostenido con amor espiritual y económicamente el caminar
de la fundación.
La
llegada del nuevo año marca en esta fundación el inicio
de la Comunidad San Pablo de la Cruz, en la nueva casa ubicada en
el barrio Robledo.
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