Maria Reina de Nuestra Congregaciòn.
Al pie de la Cruz, encontramos a María, que en Juan
acoge el encargo que su hijo le confía de aceptarnos
a todos como hijos suyos.
Con la Virgen Dolorosa estamos llamadas a convertirnos en
signo de la ternura de Dios hacia la humanidad.
Hacemos memoria de ella, participamos en su peregrinar en
la fe de nazaret al Calvario, y cultivamos fielmente nuestra
unión de discípulas con Cristo Crucificado.
Cons. Cap. I. 9.